El huracán Beryl, que recientemente se ha intensificado a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, avanza hacia el oeste con una velocidad de 35 km/h y vientos sostenidos de 120 km/h. Este fenómeno meteorológico, cuyo centro se encuentra a 1,160 km al este-sureste de Barbados, se espera que impacte la península de Yucatán entre el miércoles y jueves de esta semana.

Las autoridades de Quintana Roo, encabezadas por la Coordinación Estatal de Protección Civil, han comenzado a implementar medidas preventivas y de monitoreo constante para asegurar la seguridad de los residentes y turistas en la región. Se han emitido recomendaciones para que la población se mantenga informada a través de los canales oficiales y tome las precauciones necesarias ante la posible llegada del huracán.

El Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha señalado que, aunque Beryl no representa una amenaza inmediata para el territorio mexicano, es crucial estar preparados debido a la naturaleza impredecible de los huracanes. La presión mínima central del ciclón es de 992 hPa, y se prevé que Beryl experimente un rápido fortalecimiento antes de alcanzar las islas de Barlovento.

En Quintana Roo, se han habilitado refugios temporales y se ha reforzado la infraestructura para minimizar los posibles daños. Las autoridades locales instan a la población a seguir las indicaciones de Protección Civil y a mantenerse alejados de zonas costeras y áreas propensas a inundaciones.

La comunidad internacional también está atenta a la evolución de Beryl, con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos proporcionando actualizaciones constantes sobre su trayectoria y potencial impacto. La colaboración entre diferentes entidades y la preparación adecuada son esenciales para enfrentar este fenómeno natural con la mayor eficacia posible.