Un reciente ataque con misiles en la ciudad portuaria de Sebastopol, en la península de Crimea, ha resultado en la muerte de cinco personas y más de cien heridos. Entre las víctimas mortales se encuentran tres menores de edad. Este incidente ha generado una fuerte respuesta por parte de las autoridades rusas, quienes han señalado a Estados Unidos como responsable por suministrar las armas utilizadas en el ataque.

El Ministerio de Defensa ruso ha declarado que el ataque fue llevado a cabo con misiles ATACMS de fabricación estadounidense, de los cuales cuatro fueron interceptados por las defensas antiaéreas rusas. Sin embargo, un quinto misil logró desviar su trayectoria y explotó sobre una playa concurrida, causando la tragedia.

El gobernador de Sebastopol, Mijail Razvozhaev, informó que cinco niños se encuentran en cuidados intensivos, además de siete adultos gravemente heridos. En respuesta a la tragedia, se ha declarado un día de luto en la región, con la cancelación de todas las actividades culturales, deportivas y recreativas, y las banderas ondeando a media asta.

Sebastopol, que alberga el cuartel general de la Flota rusa en el mar Negro, ha sido un objetivo recurrente de ataques debido a su importancia estratégica. Las autoridades rusas han prometido que este ataque no quedará sin respuesta, subrayando la gravedad de la situación y la necesidad de apoyo internacional para las víctimas.

Este evento subraya la continua tensión en la región y la complejidad del conflicto, que involucra no solo a Ucrania y Rusia, sino también a sus aliados internacionales.