Un reciente informe ha revelado una preocupante realidad: el 17% de los estudiantes en España carece de conocimientos financieros básicos. Este dato pone de manifiesto una brecha significativa en la educación financiera del país, situando a España por debajo de la media de la OCDE en esta competencia esencial.

El informe destaca que una parte considerable del alumnado español se encuentra en los niveles más bajos de competencia financiera, lo que implica una falta de habilidades fundamentales para gestionar sus finanzas personales. Esta carencia puede tener repercusiones a largo plazo, afectando la capacidad de estos jóvenes para tomar decisiones económicas informadas en su vida adulta.

La situación es aún más alarmante si se compara con otros países de la OCDE, donde el promedio de estudiantes con conocimientos financieros básicos es notablemente superior. En algunos países, hasta el 11% de los alumnos alcanza el nivel máximo de competencia financiera, mientras que en España este porcentaje se reduce a solo el 5%.

Para abordar esta deficiencia, expertos en educación sugieren la implementación de programas específicos de educación financiera en las escuelas. Estos programas podrían incluir desde conceptos básicos de ahorro y presupuesto hasta una comprensión más profunda de inversiones y créditos. La integración de estas materias en el currículo escolar podría equipar a los estudiantes con las herramientas necesarias para navegar el complejo mundo financiero.

La mejora de la educación financiera no solo beneficiaría a los individuos, sino que también contribuiría al desarrollo económico del país, fomentando una ciudadanía más informada y capaz de tomar decisiones económicas responsables.